Preguntas frecuentes


En la gran mayoría de los casos, el diagnóstico se realiza mediante una valoración clínica, en la que un profesional con experiencia evalúa la forma de la cabeza del bebé, su crecimiento y las características de la deformidad.

No es necesario realizar una tomografía ni otros estudios de imágenes de rutina para plagiocefalia.

Estos estudios solo se indican como parte del planeamiento prequirúrgico en pacientes con diagnóstico de craneosinostosis .

No. La órtesis está diseñada para ser cómoda y no debe causar dolor. Durante los primeros días es normal que el bebé necesite un breve período de adaptación, pero la gran mayoría se acostumbra rápidamente y continúa con sus actividades habituales, incluyendo jugar, comer y dormir.

Para obtener los mejores resultados, el casco debe utilizarse 23 horas al día. El tratamiento comienza de forma progresiva durante los primeros cinco días, aumentando poco a poco el tiempo de uso hasta alcanzar el esquema completo.

La duración depende principalmente de la edad en la que se inicia el tratamiento y de la severidad de la deformidad craneal. En la mayoría de los bebés que comienzan antes del año de vida, el tratamiento dura entre 4 y 6 meses.

Sí. El bebé debe dormir con el casco puesto. La órtesis está diseñada para permitir un descanso seguro y cómodo. Solo debe retirarse aproximadamente una hora al día para el baño, la higiene y la limpieza del dispositivo.

Se recomienda limpiar diariamente la parte interna con una solución de alcohol al 60–70 %. Después de la limpieza, es importante dejar que el casco esté completamente seco antes de volver a colocarlo. También se debe lavar diariamente el cuero cabelludo del bebé y secarlo muy bien.

Generalmente, el tratamiento se inicia a partir de los 4 meses de edad. Habitualmente puede iniciarse hasta los 14 meses, aunque cuanto más temprano se comience, mayor será la capacidad de corrección.

El primer control suele realizarse dos semanas después de la entrega de la órtesis para verificar el ajuste y la adaptación del bebé. Posteriormente, los controles son aproximadamente cada cuatro semanas, aunque la frecuencia puede variar según el crecimiento del niño y las necesidades del tratamiento.

Cada bebé evoluciona de manera diferente. En muchos casos, las primeras mejorías pueden observarse después de las primeras dos a cuatro semanas de uso continuo. Los cambios más importantes suelen ocurrir durante los primeros meses del tratamiento.

Es normal que durante los primeros días el bebé sude más mientras se adapta a la órtesis. Esta situación suele disminuir con el tiempo. Mantener el casco limpio, vestir al bebé con ropa ligera y secar bien la cabeza durante la hora de descanso ayuda a reducir la sudoración.

Es normal observar leves marcas de apoyo que desaparecen en menos de una hora después de retirar el casco. Si el enrojecimiento persiste más tiempo, aparecen heridas o el bebé presenta molestias importantes, debe comunicarse con nuestro equipo para revisar y ajustar la órtesis.

No. La órtesis no limita el crecimiento del cerebro ni el desarrollo normal del bebé. Está diseñada para guiar el crecimiento natural del cráneo, permitiendo que este se expanda hacia las zonas donde existe mayor espacio, mientras el bebé continúa realizando normalmente sus actividades diarias.

Sí. Cuando el tratamiento está correctamente indicado y se utiliza el tiempo recomendado, la órtesis craneal ofrece excelentes resultados para corregir deformidades craneales moderadas y severas. El éxito depende principalmente de iniciar el tratamiento en el momento adecuado, cumplir las 23 horas diarias de uso y asistir a los controles programados. Esta combinación permite aprovechar el rápido crecimiento del cráneo durante el primer año de vida para obtener la mejor corrección posible.