Educación
La plagiocefalia posicional ocurre cuando la cabeza del bebé se aplana por mantener la misma posición durante mucho tiempo. Los huesos del cráneo son normales. En cambio, la craneosinostosis es una condición en la que una o más suturas del cráneo se cierran antes de tiempo, alterando el crecimiento de la cabeza y, en algunos casos, requiriendo cirugía. Estos casos deben ser evaluados por un Neurocirujano Pediátrico.
Es muy frecuente. Aproximadamente 1 de cada 3 bebés presenta algún grado de aplanamiento de la cabeza durante los primeros meses de vida. La mayoría de los casos son leves y mejoran con medidas de manejo oportunas.
La clave del éxito del tratamiento está en la educación, tanto del personal de salud como los familiares y demás cuidadores de los bebés. El diagnóstico precoz y la aplicación de medidas correctoras de la deformidad en el periodo postnatal brindan enormes beneficios y se asocian a altos índices de recuperación. El tratamiento de la plagiocefalia va dirigido a favorecer el apoyo de la cabeza en el lado no afectado. El manejo a través de posicionamiento cefálico, estimulación del desarrollo motor, ejercicios y terapia manual tienen una alta tasa de éxito, hasta 95% de los casos. La constancia y disciplina por parte de los cuidadores son determinantes.
Dado que la PP es progresiva durante los primeros meses de vida, la prevención es fundamental.
Prevención: El posicionamiento de la cabeza deberá ser activo:
• La posición para dormir debe ser decúbito supino. Para evitar la preferencia posicional se debe girar alternativamente la cabeza del bebé en cada periodo de sueño.
• Favorecer la rotación alterna de la cabeza en la cuna poniendo al recién nacido en un extremo u otro de la cuna, cambiando los juguetes de posición, moviendo la cuna en relación con la cama de los padres, etc.
• El “Tiempo de barriga” es una de las estrategias más importantes desde las primeras semanas de vida: Los bebés pequeños tienen una cabeza grande y no controlan bien los movimientos cervicales, por lo que requieren apoyo de los padres o cuidadores. Cuando esté despierto y bajo supervisión estricta, se debe colocar al bebé en decúbito prono para que fortalezca los músculos del cuello y la columna, intentando alzar o girar la cabeza con estímulo visual y auditivo. Este debe ser un momento de estrecho contacto y dedicación exclusiva al bebé, que además fortalece los vínculos afectivos. Algunos bebés pueden tornarse irritables en esta posición; mantener una actitud positiva y serena, favorecer un entorno tranquilo y lúdico mediante el uso de juguetes, espejos, luces y sonidos suaves, e incluso posicionar al bebé sobre el torso o las piernas de los padres ayuda a que la experiencia sea más tranquila y gratificante, favoreciendo su tolerancia y permitiendo que se incremente el tiempo de uso progresivamente.

• El “tiempo cara a cara” complementa la estimulación de la musculatura cervical y control cefálico. Favorece el desarrollo de habilidades en posición erguida y supino. Se fundamenta en el juego por períodos cortos y repetitivos, cuando los bebés hacen contacto visual, durante el baño, luego del cambio de pañal, etc.
• Recién nacidos: pueden mover su cabeza pero no la controlan bien, por lo que necesitan soporte de los padres y cuidadores. Los neonatos se pueden cargar acurrucados en posición erguida, los bebés pueden seguir el contacto visual, juguetes o la voz cuando estén de espaldas.
• 1 mes: logran tocar el pecho con el mentón cuando están en supino, giran la cabeza hacia ambos lados, levantan las rodillas.
• 2-3 meses: juegan por más tiempo. Les gusta jugar erguidos. Logran levantar la cabeza semisentados.
• 3-4 meses: Se levantan al halar de sus manos y el mentón toca el pecho. Rodillas y pies se levantan también. Podrían girarse buscando juguetes.
• 5 meses y después: Se levantan solos. Juegan con sus pies. Se sientan con apoyo. Más adelante se apoyan en manos y rodillas.

• En las sillas de paseo se debe alternar la posición de la cabeza.
• Limitar el tiempo en decúbito supino sobre superficies firmes. Los objetos, ventanas, juguetes, móviles e incluso personas que llamen la atención del bebé se deben ubicar al lado contrario al de la plagiocefalia.
• El momento de la alimentación es de gran importancia, ya que los bebés mantienen una postura fija por varios minutos en forma repetitiva. La alimentación con lactancia materna se asocia a mejoría de la plagiocefalia, siempre y cuando se garantice que el lado aplanado se mantenga libre de presión, mientras que el lado contrario hace contacto con el brazo de la madre. Puede ser útil un agarre tradicional en un seno y técnica de balón de Rugby en el otro, con el fin de lograr dicho objetivo. En caso de alimentación con tetero, aplica la misma teoría; la zona aplanada debe mantenerse libre.
• Limitar el tiempo en asientos de juego o hamacas y usar las sillas de seguridad solo en los desplazamientos en los vehículos porque estos dispositivos restringen el movimiento y generan presión en el cráneo del bebé. Girar la cabeza para evitar la presión sobre el lado aplanado.
• Utilizar preferentemente dispositivos “canguro” o llevar al bebé “en brazos” en los desplazamientos para limitar el tiempo en sillas de paseo.
Se debe realizar remisión a fisioterapi bebés con tortícolis, riesgo neurológico perinatal, hipotonía o examen neurológico anormal.
En algunos casos muy seleccionados podría justificarse el uso de ortesis craneal – casco. Estas no se indican para casos leves ni después de los 18 meses de vida. Su uso debe reservarse para las PP severas a partir de los 6 meses de vida o las moderadas a partir de los 9 meses, siempre y cuando haya evidencia de no mejoría luego de implementar estrategias educativas, reposicionamiento craneal y/o fisioterapia durante un período mínimo de 2-3 meses. Se debe tener en cuenta que la efectividad de dichas ortesis disminuye a partir de los 12 meses de vida.
El escaneo 3D es un procedimiento rápido, seguro y completamente indoloro. Se utiliza un escáner que captura la forma de la cabeza, sin radiación y sin necesidad de sedación. Esta información permite medir con precisión la deformidad y fabricar una ortesis personalizada cuando está indicada.
Mitos y verdades sobre los cascos craneales
Mito: El casco duele o comprime el cerebro.
Verdad: El casco no ejerce presión sobre el cerebro ni afecta su desarrollo.
Mito: Todos los bebés con plagiocefalia necesitan casco.
Verdad: El 95% de los bebes mejoran solo con cambios de posición y fisioterapia.
Mito: El casco corrige la forma de la cabeza por sí solo.
Verdad:El casco guía el crecimiento natural del cráneo mientras este aún está creciendo rápidamente.
Mito: El casco retrasa el desarrollo del bebé.
Verdad: Los bebés pueden jugar, dormir y desarrollarse normalmente mientras lo usan.
Es una condición en la que un músculo del cuello está más tenso o acortado, haciendo que el bebé prefiera girar la cabeza siempre hacia el mismo lado. Es una de las causas más frecuentes de plagiocefalia y suele mejorar con fisioterapia.
Se recomienda consultar si nota que la cabeza del bebé está aplanada, si siempre mira hacia el mismo lado, tiene dificultad para mover el cuello o si la deformidad aumenta con el paso de las semanas. Una valoración temprana permite iniciar el tratamiento más adecuado.
Muchos casos leves mejoran con el crecimiento y las medidas de posicionamiento. Sin embargo, cuando la deformidad es moderada o severa y no se trata oportunamente, puede persistir durante la infancia e incluso en la vida adulta, ocasionando una asimetría permanente de la cabeza y, en algunos casos, de la cara. Por eso es importante realizar una valoración temprana para determinar si el bebé requiere únicamente observación, fisioterapia o tratamiento con ortesis craneal.